La calidad literaria de Sandor Marai aparece de nuevo en este relato en el que nos cuenta, a través de la protagonista Erzsébet y con su característico estilo dramático y tajante, las consecuencias de la guerra, la falta de ilusión y de esperanza en la nueva etapa histórica que se inagura con la llegada de las tropas rusas que les liberarán de la presencia de los alemanes.
La madrugada del 19 de enero, aparece ante la puerta del refugio el primer ruso, pero nada será como Erzsébet ha imaginado.


