Me gustan las novelas del inspector Wallander y sin duda esta es la mejor de las que he leído. Una trama misteriosa y muy díficil que mantiene el interés y la tensión del lector hasta el final. Una historia más cercana a la realidad de lo que nos gustaría, que pone de manifiesto la fragilidad de nuestro sistema financiero mundial, la debilidad de nuestros sistemas informáticos, el riesgo de la globalización económica y digital y la necesidad de adaptación al cambio que requiere nuestro mundo.
Es una novela quizá demasiado extensa (750 páginas) pero aun así una de las mejores de la saga Wallander.